Con toda la información, canales, webs, páginas y redes sociales especializadas que hay hoy en día, el maquillaje es más popular que nunca. Aunque toda esta cantidad de contenido, a veces, puede crear una percepción distorsionada. Por ello, hoy quiero hablarte de mi filosofía; Maquillaje, así lo veo yo.

Si nos remontamos a los inicios del maquillaje tenemos claro que uno de sus usos era el de embellecer. Hoy seguimos usando el maquillaje como herramienta para este fin, aunque nos dejamos llevar por toda una marea de tendencias, «influencers», marcas y productos. Una locura que se aleja muchas veces de nuestros gustos y necesidades.

Por ello, yo soy partidaria de intentar tener claros ciertos puntos, para que no se te vaya de las manos y compres de manera compulsiva y sin control. Cosa que sucede muy a menudo y que termina dejando tu tarjeta temblando y tus cajones llenos de productos que ni se adaptan a ti, ni sabes muchas veces cómo usar.

Maquillaje, así lo veo yo.

Conoce tu piel y sus necesidades.

Como ya te he comentado en post anteriores (como Operación lienzo perfecto; la piel. Sus necesidades y cuidados básicos entre otros), es importante conocer tu piel, su estado y sus necesidades. Ni todos los productos son necesarios, ni todos le van bien a tu piel. Conociendo estos aspectos podrás hacer una criba y centrarte en los que más se adapten a ella.

Además piensa que una piel bonita, sana y cuidada es clave para conseguir un maquillaje efecto segunda piel, bonito y duradero. Teniendo esto controlado, ya tienes gran parte del trabajo hecho. Así que empieza a cuidarla ya mismo.

Maquillaje, así lo veo yo.

Analiza, identifica y prioriza.

Una vez tengas claro el punto anterior, analiza un poco más allá. ¿Qué observas? ¿Algo te atrae más? ¿Cuales son las partes que más te gustan de tu rostro? ¿Qué cositas crees que podrían o te gustaría mejorar? ¿Son cosas que puedes pasar por alto o necesitas camuflarlas?

Aquí lo importante es que pienses en positivo. Yo concibo el maquillaje como herramienta para potenciar lo bello. Una segunda piel con la que te veas tú misma, sin máscaras ni capas. Una segunda piel que saque toda tu luz.

Identifica lo que más te gusta de tu rostro y lo que quieres lograr con un producto. Por ejemplo, si te gusta el aspecto y textura de tu piel, tendrás que buscar productos que simplemente potencien esto. Si lo que quieres es mantener el brillo natural, no la vas a empolvar con un producto mate que apague toda esa luminosidad. Piensa cual es tu objetivo.

Y por último prioriza. Si tienes la ojera de color intenso pero no quieres aplicar mucho producto en la zona porque te marca pliegues, piensa, ¿ es necesario que aplique un producto más denso para cubrir? o ¿prefiero usar uno más ligero que no cubra tanto para que así no me marque líneas? Es tu decisión.

A veces, «sacrificarás» una cosa por la otra. Pero siempre con el objetivo de resaltar lo bonito y dejar de darle tanta importancia a lo que nos parece imperfecto. Si resaltas lo que te gusta, lo demás pasará automáticamente a un segundo plano.

Maquillaje, así lo veo yo.

Tus básicos.

Seguir las tendencias no siempre vale. Está claro que te animan a probar cosas nuevas, a salir de tus maquillajes habituales o incluso a dar un punto diferente a tu look. Pero está más que demostrado, que si encuentras lo que te va bien y lo que encaja con tus deseos, acertarás seguro.

Como con la ropa, crea un neceser de básicos que te valgan para cualquier ocasión. Puedes incluir algún producto especial para momentos en los que quieras añadir un plus, pero invierte en los productos que verdaderamente te hagan mirarte al espejo y sonreír.

En definitiva, céntrate en lo positivo. En lo que hace que te sientas bien contigo mismx. Y si quieres mejorar algo, por supuesto házlo, pero siempre trabajando el autocuidado, hacia la aceptación y el «me quiero».

¡Que tengas un feliz fin de semana!

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