elegir tono

Elegir nuestro tono de base…

El otro día hablaba sobre las brochas y pinceles para aplicar la base, pero para que estas herramientas hagan un buen trabajo, es fundamental que la base sea del tono adecuado para nosotr@s.

Existen un montón de tipos de base (polvo, crema, fluida, gel, hidratantes con color, con diferentes tratamientos o densidades, …) pero dejando a un lado el escoger la que cumpla con las mejores características para nuestra piel, necesidades y preferencias, una de las cosas más importantes el elegir el tono a la perfección.

Lo habréis visto millones de veces, vas a una tienda de maquillaje y ves a la gente probarse los tonos en la mano; error. Cuando te aplicas la base, lo haces en el rostro, incluso en cuello o escote, pero no en las manos. Así que la zona adecuada para probar la base, es en el rostro, en la zona de la mandíbula preferiblemente, para que el color case con el de nuestro rostro, pero también pueda fundirse con el tono del cuello. Generalmente el tono del cuello suele ser más claro, por eso si miramos sólo el tono del cuello, por aquello de no hacer “efecto máscara” ni cortes feos, el rostro se verá claro.

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Es interesante que pruebes varios tonos (el que creas que más se adapte a tu tono, uno más claro y otro más oscuro) para poder encontrar el adecuado. Además si puedes verlos a la luz natural, o pedir una muestra para probarlo en todo el rostro antes de adquirir la base, mejor. Así podrás ver que tal se adapta al tono de tu piel y ver, a medida que va pasando el tiempo, como evoluciona en tu piel, ya que algunas bases van “cambiando” una vez llevan un tiempo aplicadas.

Otra cuestión a tener en cuenta es el subtono o temperatura de la piel; cálida, fría o neutra. Para que os hagáis una idea general las cálidas son las pieles con subtono amarillo (latinas o árabes, por ejemplo). Las frías las que tienen un subtono rosado (nórdicas o hindúes, por ejemplo). Y neutras las de subtono beige (centro-europeas o chinas, por ejemplo).

Además, tened en cuenta, que dependiendo de la época del año nuestro tono de piel es diferente, así que no nos vale la misma base.

Y se acabó eso de “compro un tono más oscuro para parecer más morena o tener colorcito”, para eso existen otros productos, como, por ejemplo, los polvos de sol. En el caso de querer aclarar o iluminar, ocurre lo mismo…

 

Espero que este post os ayude a encontrar el tono perfecto de base, si es que no lo tenéis ya!

Un besote, feliz fin de semana y gracias por pasar!

 

Fotos; La maleta de Maritxu, Cristian Lay y Historias de maquillaje